Unidad 4 – Ejercicio

Tomemos un momento para nosotros sin interrupciones o tareas en segundo plano. Simplemente nos vamos a tomar el tiempo y el espacio necesario para trabajar en nuestro Centro de Comando.

Parte  1 – Tomar conciencia de una parte activa en el momento presente.

Observa como te sientes y nota que parte percibes activadas en este momento, de qué tipo sería? Tiene funciones anticipativas o gerenciales, tiene actitudes de bombero o es una herida ? Que tipo de partes están mezcladas contigo en este momento o dicho de otra manera qué partes están ocupando lugar en el Centro de Comando.

Ejercicio 2 – Trabajando sobre una parte que se activó recientemente. 

  1. Avtivar la parte que deseamos trabajar. Es probable que en ese momento no haya ninguna activación de la parte que queremos conocer y trabajar con ella en profundidad . En este caso trataremos de recordar como fueron las circunstancias en que se presentó dicha parte. Profundizamos hasta recuperar recuerdos de lo que sentimos, pensamos y las sensaciones corporales que se generan cuando estuvimos inmersos en esa situación. Las sensaciones corporales ayudan mucho en la concentración y percibir esta parte de nosotros mismos.
  2. Percibe que sientes por esa parte de ti que estás observando, esa parte que se acaba de activar.- Si sientes aceptación, curiosidad, o compasión tomate un tiempo para acompañar la parte desde esa actitud amorosa. Simplemente acompaña a la parte, estando presente ahí con ella, atento a lo que esta parte tenga para compartir contigo dispuesta a escucharle sin crítica ni juicio con curiosidad y compasión con disposición de darle aquello que necesite o le pueda ayudar.  Puedes preguntarle cómo ayudarle o simplemente buscar en la sabiduría de tu corazón la forma de ayudarle y/o de brindarle lo que pueda necesitar. Es posible que la parte te transmita información ya sea a través de recuerdos, imágenes, palabras o sensaciones. En solo un momentos de concetración puedes aprender mucho sobre ella y darte cuenta que es lo que está necesitando porque pasa lo que está pasando.

    – Si sientes rechazo, enojo, temor o cualquier otra emoción que no sean aceptación, curiosidad o compasión, trata de encontrar esas partes que están aportando estos sentimientos o creencias y percibe si están dispuestas a confiar en ti y hacerse a un lado para que puedas estar allí presente sin interferencia. Muchas veces solo con pedirles que se aparten por un ratito ya es suficiente. Otras veces habrá que ver cuáles son los motivos para no hacerlo. Escucharlos y tenerlos en cuenta será fundamental para poder avanzar en el ejercicio.

    – si nos deja pasar  olvemos al punto anterior de acompañar amorosamente nuestras partes desde nuestro YO durante unos momentos. Esta práctica incluye:

    • ser testigos de sus preocupaciones, de su motivación, de su dolor, del porqué hace lo que hace, del origen de este comportamiento y con que fin positivo hace lo que hace.
    • proporcionar gran alivio debido a la posibilidad de expresarse, de ser comprendida, escuchada y validada en su experiencia e intención.
    • encontrar formas de ayudarla a sentirse mejor y darle lo que esa parte esté necesitando ya sea contención, amor o ayuda para alcanzar su objetivo ahora con la ayuda del Ser presente y consciente de sus necesidades.
  1. Ya vimos un ejercicio para darnos cuenta cuando estamos mezclados o cual es el emoción del momento cuando dirigimos nuestra atención hacia algo o alguien.

Tomando conciencia de lo que sentimos cuando dirigimos nuestra atención podemos determinar la cualidad de nuestro estado interno. Que emoción nos genera aquello que estamos viendo?

Esta observación nos permite darnos cuenta si estamos centrados en el Ser o si estamos mezclados. Si sentimos alguna de las 8 cualidades del Ser, o si por el contrario estamos sintiendo otro tipo de emociones, pensamientos o sensaciones que corresponden a alguna parte nuestra. La percepción de lo que sentimos cuando dirigimos nuestra atención nos señala quién está a presente en el centro de comando.

La clave que es que no podemos forzar de ninguna manera para que Ser esté a cargo, pero sí podemos persuadir a nuestras partes que permitan el liderazgo del Ser.

Que pasaría si bastara pedirle a la parte que se encuentra «al mando» que te permita la dirección?  Que pasaría si con una relación adecuada con dichas partes, estas pudieran confiar y dieran un paso atrás dejando el espacio para que el Ser tome las riendas de tu vida?

La experiencia muestra que cuando las partes se relajan y dan un paso al costado emerge naturalmente un estado interno compasivo y curioso, con la calma interior necesaria para dar contención y sanar de una vez aquellas partes afectadas de nosotros mismos.

Como trabajar con nuestro Centro de Comando

Es relativamente fácil darse cuenta cuando está el enojo, o la tristeza o alguna de nuestras partes que ha tomado el control.

Como no conocemos el funcionamiento del Centro de Comando pensamos que somos aquel que está en control, sin embargo mediante la observación podemos darnos cuenta que puede variar según quien esté a cargo.

Cuando empezamos a comprender como funciona el Centro de Comando y dejamos de identificarnos con la parte al mando para empezar a darle lugar a nuestro Ser. Cuando nos damos cuenta que tenemos «subida a la cabeza» solamente una parte de nosotros que tiene una intención positiva  empezamos a reducir la tensión en nuestro sistema interior.

Por tanto:

  • No identificarse con la parte que controla en el momento. Tendemos a pensar que eso que se expresa, que sentimos, es todo lo que somos y sin embargo es solamente una parte de nosotros, nosotros somos mucho más que esa parte que se expresa en un momento dado en el «centro de comando».
  • Percibir la buena intención de las partes activadas en nuestro centro de comando nos ayuda a reducir dicha lucha interna, pues nos damos cuenta que todo aquello que se manifiesta en nuestro mundo interno trata de ayudarnos aunque en principio no lo parezca tenemos que llegar a descubrirlo.
  • Reconocer que una parte a cargo puede generar “reacciones internas”,  en contra de la parte que controla en el momento y eso puede resultar en una “lucha interna” o conflicto de partes.

Tango la parte que quiere hacer la dieta como la parte que quiere parar de comer, las dos partes tendrán una buena intención. Si hay otras partes también tendrán una intención positiva.

Creo que es muy diferente comprender la buena intención de aquello que se a veces toma el control de centro de comando pues cuando sentimos rechazo o enojo, se incrementa el nivel de insatifacción personal y eso genera una cuota de stress y de conflicto adicional.

Así que esta propuesta de Armonización de los Sistemas internos comienza primero por establecer al Ser en el centro de comando y de poder darnos cuenta de la buena intención de cada una de las partes que vamos encontrando en el centro de comando y pedirle a esa parte que haga lugar y permita que el ser comande la operación.

Ya veremos más adelante en otra guía como hacemos para aliviar las partes heridas y lograr la armonización más profunda y definitiva quiere decir que las partes han permitido que las cualidades se expresen.

Lo que pasa en el centro de comando es lo que pasa contigo.

las partes ocupan el centro de comando reactivamente. Es decir en respuesta a lo que va sucediendo en nuestra vida cotidiana. Las partes de nuestra mente no distinguen entre mundo virtual y el mundo real. Para nuestra mente todo es lo mismo. Son estímulos que generan una respuesta.

Armonizar el Sistema Interior

  • Centrarse en nuestro propio Ser
  • Comprender la buena intención de Protectores Gerentes y Bomberos
  • Aceptar compasivamente nuestras heridas

Esta fue una introducción luego podremos profundizar en

Como Sanar Partes Heridas